1. Renta Básica. Ley del RMI

De ODS

El concepto de precariedad se presenta en la actualidad asediado por diferentes definiciones que lo hacen impracticable. De un lado la precariedad se entiende por muchos sectores de la izquierda tradicional como un simple mecanismo de reducción de derechos en el contrato laboral, y de otro lado en los últimos años el concepto de precariedad, queriendo abarcar todas las realidades que sufren la falta de derechos y de garantías de subsistencia material e inmaterial, ha llegado a nombrar todo y a la vez muy poco de los mecanismo concretos de precarización.

Con la idea de escapar al debate central del trabajo, entendido como trabajo fijo, como el clásico trabajo que marca una vida, y también pretendiendo situar el debate del proceso de precarización de nuestras vidas, consideramos que los debates que plantea la Renta Básica se hacían imprescindibles. En primer lugar porque apelan a un problema estratégico en nuestras vidas: la falta de renta, de dinero, de cash. Y, en segundo lugar, porque creemos que a partir de definir esas carencias monetarias se podía dar el salto hacia lugares de conflicto y debate en torno a problemáticas como la salud, los cuidados o la educación.

En la actualidad en Madrid no existe nada parecido a una Renta Básica: universal e incondicional, pero existen mecanismos de Renta que planteadas más como "Leyes de Pobres" o como "Mecanismos de control de la pobreza" extienden pequeñas cantidades de dinero entre algunas familias pobre de Madrid. Este es el caso de la Renta Mínima de Inserción o el Ingreso Mínimo de Inserción, dos claros ejemplos de estas cuestiones que nos han inspirado para pensar en eso de qué podría ser una Renta Básica, curiosamente partiendo de dos ejemplos que inspirados en el reparto de renta no cumplen en nada lo que pretendemos pero que hemos entendido como buen punto de partida, como antiejemplo de la Rena Básica, dirían las má pesimistas, cmo Renta Básica imperfecta, dirían las más optimistas. Para comenzar hemos hecho un resumen de la Ley del RMI.

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